Desde este 25 de julio hasta el 16 de agosto, Marruecos se convierte en el epicentro del continente africano con la disputa de la Copa África 2026.
La competición contará con un marcado sello de la Liga F Moeve, ya que seis futbolistas pertenecientes a cuatro clubes españoles lucharán por el título continental y por una plaza en el próximo Mundial de Brasil.
Los cuartos de final están programados para el 8 y 9 de agosto, las semifinales para el 12 de agosto y la gran final se disputará el 16 de agosto.
Los cuatro mejores equipos obtendrán billete directo a la cita mundialista, mientras que otros dos buscarán su boleto mediante la repesca.
La atacante, tras sumar 2 goles y 2 asistencias el pasado curso, competirá en el Grupo B midiéndose a Burkina Faso (27 de julio), Sudáfrica (31 de julio) y Tanzania (4 de agosto).
La central, clave en la zaga con más de 1.600 minutos la temporada pasada, estará en el Grupo B enfrentándose a Camerún (29 de julio), Cabo Verde (2 de agosto) y Ghana (6 de agosto).
🦇 Valencia CF:
El conjunto ché estará representado por dos futbolistas en busca de los cuartos de final:
La centrocampista subcampeona del torneo hace dos años y pieza clave en el ascenso valencianista competirá como anfitriona en el Grupo A frente a Kenia (26 de julio), Argelia (30 de julio) y Senegal (3 de agosto).
La joven lateral ghanesa defenderá la camiseta de los ‘Black Queens’ dentro del Grupo D, donde cruzará caminos con Cabo Verde (29 de julio), Camerún (2 de agosto) y Mali (6 de agosto).
La centrocampista armera, que fue la jugadora con más minutos disputados en su equipo la temporada pasada (2.582 min), liderará a Burkina Faso en el Grupo B en sus duelos contra Costa de Marfil (27 de julio), Tanzania (31 de julio) y Sudáfrica (4 de agosto).A tener en cuenta:
El torneo otorga cuatro plazas directas para la Copa del Mundo de Brasil y dos billetes adicionales para el torneo de repesca internacional.
Detrás del crecimiento del deporte femenino también hay profesionales que trabajan lejos de los focos, creando oportunidades, construyendo alianzas y acompañando a las deportistas en su proyección y desarrollo de marca personal.
Sara De León se ha consolidado como una de esas figuras clave.
Al frente de Deleonsignature®, su apuesta por la consultoría estratégica de marca, la proyección internacional y la puesta en valor del talento femenino la ha convertido en una de las voces emergentes de una industria que ya no solo mira al presente, sino que trabaja para transformar el futuro del deporte.
En un momento en el que el deporte femenino vive una transformación sin precedentes, hay nombres que trabajan lejos del foco mediático pero cuya influencia resulta decisiva para que ese crecimiento sea una realidad.
Uno de ellos es el de Sara De León, una empresaria que ha sabido abrirse camino con personalidad propia hasta convertirse en una figura de referencia dentro del desarrollo estratégico y la optimización comercial del deporte de élite.
Desde sus raíces en Costa Rica hasta su consolidación profesional en el País Vasco Francés, ha construido una trayectoria marcada por la visión internacional, la excelencia en las relaciones institucionales y una capacidad poco común para conectar el talento deportivo con las oportunidades que ofrece el mercado corporativo global.
Su presencia en los principales escenarios del deporte español, su estrecha relación con dirigentes, Comité Olímpico Español, Federaciones e Instituciones y su profundo conocimiento del sector son el resultado de años de trabajo discreto, constante y riguroso.
Lejos de conformarse con formar parte de proyectos ajenos, Sara decidió dar un paso al frente y fundar Deleonsignature®, una firma concebida para ofrecer consultoría estratégica, marketing y desarrollo de marca personal para deportistas de élite, poniendo el foco en la construcción de marcas personales sólidas, sostenibles y con proyección internacional, así como en la búsqueda de alianzas estratégicas y comerciales.
Uno de los grandes valores diferenciales de este proyecto reside en la alianza profesional que mantiene junto a su madre, la reconocida abogada Eneida De León®.
Ambas han creado un modelo que garantiza un enfoque seguro, uniendo el derecho corporativo y deportivo más especializado con las nuevas estrategias de marketing y desarrollo de marca.
De este modo, se ofrece a las deportistas un respaldo que diferencia claramente la gestión de marca y la consultoría comercial de la intermediación legal, protegiendo sus intereses, potenciando su crecimiento corporativo y contribuyendo a impulsar una igualdad real dentro de la industria deportiva.
El mérito de Sara De León va mucho más allá de potenciar la imagen de las deportistas.
Su trabajo diario consiste en generar oportunidades corporativas donde antes no existían, abrir puertas comerciales, crear conexiones internacionales y demostrar que el deporte femenino merece estructuras profesionales y de patrocinio a la altura de su potencial.
En una industria cada vez más competitiva, su apuesta por la excelencia, la innovación y la internacionalización la ha convertido en una de esas profesionales que ayudan a transformar el deporte desde el ámbito empresarial.
Porque el crecimiento del fútbol femenino y del deporte femenino en general no depende únicamente de lo que sucede sobre el terreno de juego, sino también de quienes trabajan cada día para que las deportistas cuenten con más recursos de marca, mayor respaldo en sus contratos comerciales y de patrocinio, y el reconocimiento que durante demasiado tiempo les fue negado.
Como resume la propia Sara De León:
«El verdadero liderazgo en el deporte de élite no consiste en adaptarse a las reglas del juego de otros, sino en tener la visión y la valentía de construir tu propio tablero».
Una filosofía que define tanto su manera de entender la empresa como su compromiso con un deporte más profesional, más igualitario y con un futuro construido desde la ambición, el talento y el trabajo bien hecho.
El fútbol no es solo un deporte de estrategia y técnica; es, ante todo, una historia de resiliencia, formación y pasión.
Para Vicente Vila, entrenador de Nivel 2, este camino comenzó en 2011 en el CD Benifaió.
Lo que empezó como una vocación en los banquillos del Santa Ana Albal y el FB D’Alcàsser, se transformó en una misión de vida al descubrir el potencial del fútbol femenino.
El despertar de un compromiso:
Su primera incursión en el fútbol amateur femenino con el Athletic Unión Catarroja en 2016 fue solo el preámbulo.
Sin embargo fue en el FBCD Catarroja donde Vicente dejó una huella imborrable durante seis temporadas.
Allí, no solo entrenó; se convirtió en arquitecto de sueños.
Como coordinador y técnico vio crecer a jugadoras infantiles y cadetes, alcanzando hitos como aquel inolvidable subcampeonato de liga que confirmó que el trabajo duro siempre tiene recompensa.
Escribiendo Historia en Oro:
La ambición de seguir creciendo llevó a Vicente a la Unión Femenina Manises FC.
En su primera temporada, el éxito no se hizo esperar: el equipo infantil femenino grabó el nombre del club con letras de oro en la Federación Valenciana al alzarse con el título de liga de la «Segunda Fase 4B».
Fue la confirmación de que Vicente posee ese «toque» especial para transformar grupos en campeones.
La mayor prueba:
Resurgir de la DANA sin embargo el fútbol a veces pasa a un segundo plano cuando la vida golpea.
La tragedia de la DANA en Valencia afectó personalmente a Vicente, obligándolo a hacer un paréntesis forzado.
Pero como los grandes equipos que saben sufrir para terminar ganando, ese tiempo de «reseteo» no fue una despedida, sino una acumulación de fuerzas.
-«Había que resetear para volver a los banquillos con más fuerza que nunca».
El presente:
El Camino al ascenso, la gloria, la lealtad y el buen hacer de Vicente hicieron que la Unión Femenina Manises volviera a llamar a su puerta.
Liderando con maestría en un club familiar e íntegramente femenino, Vicente supo equilibrar a la perfección la formación y el aprendizaje con la máxima competitividad.
El resultado de este esfuerzo no pudo ser más brillante:
Bajo su dirección, el equipo se coronó campeón de la Segunda Cadete Valenta, logrando no solo el título de liga sino también el ansiado ascenso a la Primera Cadete Valenta.
Un hito que demuestra su capacidad para llevar los proyectos a lo más alto.
Hacia un nuevo horizonte:
Con la mirada puesta en la próxima temporada, Vicente Vila se prepara para un nuevo salto evolutivo.
Tras años de dedicación ejemplar al fútbol base y con el palmarés respaldando su metodología, su meta es clara:
Dar el salto definitivo al fútbol amateur femenino.
Su trayectoria es el testimonio de un hombre que ha sabido caer y levantarse, que entiende que el fútbol es formación, pero también ambición.
Vicente no solo entrena jugadoras; construye el futuro del fútbol femenino con cada instrucción desde la banda.
La presente semana ha sido clave para el rugby español, marcada por las comparecencias institucionales de los responsables técnicos de las selecciones absoluta y U20.
En un ejercicio de transparencia y análisis, tanto Pablo Bouza como Ricardo Martinena han ofrecido su visión sobre el estado de forma de sus respectivos conjuntos, los retos tácticos inmediatos y la gestión emocional necesaria para revertir dinámicas tras la última fase de partidos internacionales.
Durante la rueda de prensa celebrada ayer, el seleccionador nacional absoluto, Pablo Bouza, desgranó las claves estratégicas para el inminente enfrentamiento ante Tonga.
Bouza hizo especial énfasis en la necesidad de mantener un rigor defensivo inquebrantable y una disciplina férrea en las formaciones fijas, elementos que considera innegociables para neutralizar la potencia física característica del equipo tongano.
El seleccionador instó a sus pupilos a ejecutar el plan de juego con precisión quirúrgica, minimizando los errores no forzados que han condicionado los últimos resultados y enfatizando que el equipo debe demostrar su madurez competitiva en este escenario de alta exigencia.
Esta mañana, el foco informativo se trasladó al Junior World Championship (JWC) U20, con la comparecencia de Ricardo Martinena en la previa de las semifinales de reclasificación frente a Uruguay.
Balance del torneo:
Martinena realizó una valoración honesta sobre la primera fase, admitiendo la frustración por no haber capitalizado los buenos momentos de juego frente a Francia y Australia.
El técnico subrayó que, en un nivel de exigencia mundialista, los pequeños detalles en la zona de anotación han marcado una diferencia significativa en los resultados finales.
Gestión de la presión emocional:
Durante la sesión, Sara De León, en representación de los medios acreditados, cuestionó al seleccionador sobre cómo se está gestionando la carga emocional en el vestuario ante la importancia histórica de estas semifinales, especialmente considerando el impacto anímico de las derrotas previas.
En respuesta, Martinena reconoció que el grupo atraviesa un momento de desgaste tras tres derrotas ajustadas, explicando que el cuerpo técnico trabaja intensamente en la «moral baja» del vestuario.
El técnico apeló a la cohesión interna como herramienta fundamental para recuperar la confianza necesaria, enfatizando que, aunque la presión es elevada, el objetivo es conseguir que la energía del equipo fluya hacia el único fin de competir y ganar ante Uruguay.
Rotaciones estratégicas:
Ante el desgaste físico, el seleccionador confirmó que se llevarán a cabo rotaciones para proteger a los jugadores que arrastran molestias, priorizando la salud de la plantilla de cara a un calendario frenético.
Reflexión sobre el arbitraje:
Ante las consultas sobre la disparidad de criterios arbitrales en el torneo, Martinena optó por poner el foco en lo que el equipo puede controlar:
El crecimiento deportivo propio:
Según el técnico, el rugby español todavía necesita consolidar su estatus internacional para que las decisiones arbitrales dudosas terminen favoreciendo al equipo en situaciones de empate técnico.
Un compromiso con el crecimiento colectivo.
El mensaje transmitido por ambos seleccionadores es de unidad y superación.
Mientras Bouza busca consolidar el bloque absoluto frente a Tonga, Martinena apela a la fortaleza mental de la generación U20 para cerrar su participación en el Mundial con una nota positiva.
El objetivo común sigue siendo fortalecer la marca del rugby español en el ámbito internacional, demostrando que la resiliencia es el valor fundamental para convertir los errores pasados en los éxitos futuros.
Hay historias que no se escriben con tinta, sino con el sudor, las lágrimas y la voluntad inquebrantable de alguien que se negó a aceptar el destino que le fue impuesto por la adversidad.
La trayectoria de Sheila Martínez no es únicamente una crónica deportiva de éxitos sobre el ring; es un manifiesto de supervivencia, un relato épico sobre cómo se transforma el dolor en oro y la precariedad en gloria.
Cuando el mundo parece cerrarse y la vida te empuja contra las cuerdas, la mayoría busca una salida.
Sheila Martínez, en cambio, buscó una forma de resistir.
Hubo un tiempo, no hace tanto, en el que las paredes de una habitación le fueron negadas y el frío de la calle fue su único refugio.
Aquellos días, donde la incertidumbre era la única compañía y el horizonte parecía oscurecido por la falta de oportunidades, fueron los que forjaron el carácter de acero que hoy exhibe ante el mundo.
Mientras la sociedad le daba la espalda, ella encontró en el boxeo no solo un deporte, sino un lenguaje para reclamar su lugar en la historia.
Cada impacto sobre el saco, cada asalto bajo la mirada estricta de sus entrenadores, fue un golpe directo a la resignación.
La calle le enseñó que el suelo es el sitio donde uno empieza a levantarse, y el ring se convirtió en el escenario donde esa lección fue aplicada con una maestría asombrosa.
Tetracampeona de Europa:
El peso de un legado forjado en el sacrificioAlcanzar la cima del boxeo europeo una vez es una hazaña.
Hacerlo en cuatro ocasiones, manteniendo una hegemonía que intimida a cualquier rival, es una proeza que roza lo sobrenatural.
Sheila no solo sube al cuadrilátero a competir; sube a reclamar lo que le pertenece por derecho de esfuerzo.
Su técnica depurada, su instinto asesino en la distancia corta y esa capacidad casi innata para leer el miedo en los ojos de sus contrincantes son el resultado de años de privaciones.
Cada título europeo que reposa hoy en su vitrina es un recordatorio silencioso de todas las batallas que libró cuando nadie la miraba.
Sheila Martínez ha demostrado que el boxeo es, ante todo, un juego de cabeza y corazón, y que cuando ambos están alineados, no hay obstáculo por grande que sea capaz de mantenerse en pie.
El boxeo como faro de esperanza social más allá de los cinturones y de los titulares en la prensa deportiva, la figura de Sheila Martínez trasciende las cuerdas del ring.
Su historia es un mensaje directo a todas aquellas personas que hoy atraviesan sus momentos más oscuros:
«La situación actual no define el destino final».
En un mundo donde a menudo se glorifica el talento innato, Sheila reivindica el poder de la resiliencia.
Ella es el espejo en el que se miran quienes necesitan una prueba viviente de que es posible transitar desde la vulnerabilidad absoluta hasta la excelencia competitiva.
La boxeadora valenciana ha convertido su vida en una lección magistral de superación, recordándonos que, aunque el pasado haya sido escrito con carencias, el futuro se puede dibujar con guantes de seda y corazón de hierro.
Un agradecimiento a la guerrera que no se rindió…
Gracias, Sheila, por enseñarnos que no hay asalto perdido si todavía queda un gramo de aliento en el cuerpo…
Gracias por no claudicar cuando el peso del mundo se hizo insoportable, por demostrarnos que la verdadera grandeza se construye sobre el sacrificio diario y por alzar el nombre del boxeo español a lugares que muchos creían inalcanzables.
Hoy, el mundo entero reconoce a una tetracampeona de Europa, pero los que conocemos tu historia reconocemos algo mucho más importante:
A una mujer que, tras perderlo todo, decidió que lo único que iba a perder de ahí en adelante sería el miedo.
Sheila Martínez no solo es una boxeadora; es la prueba viviente de que, con voluntad, hasta el asfalto más duro puede ser convertido en el suelo desde el cual se salta hacia las estrellas.
Después de asegurar la continuidad de Lola Gallardo como gran referente bajo palos, el conjunto rojiblanco ha decidido mirar al futuro incorporando a una de las guardametas jóvenes con mayor proyección del continente americano.
Su llegada representa el tercer movimiento del Atlético durante el mercado estival, después de las incorporaciones de Lucía Rodríguez y Maite Zubieta, y responde a una necesidad muy concreta.
La marcha de Patri Larqué al término de la pasada temporada dejó vacante el puesto de segunda portera, obligando a la dirección deportiva encabezada por Beni Rubido a buscar un perfil capaz de ofrecer garantías inmediatas sin renunciar a una importante proyección de futuro.
Tras no prosperar la negociación por Elene Lete, la entidad rojiblanca encontró en la internacional costarricense el equilibrio perfecto entre presente y crecimiento
(Fuente: Instagram)
De San José al Fútbol Europeo:
La trayectoria de Génesis Pérez no ha seguido el camino habitual.
Formada en la cantera de la Asociación Deportiva Coronado, donde llegó a debutar con el primer equipo siendo todavía muy joven, pronto llamó la atención por unas condiciones físicas y técnicas poco habituales para su edad.
Su evolución despertó el interés de la University of Central Florida (UCF Knights), uno de los programas más competitivos de la NCAA estadounidense, un escenario que se ha convertido en los últimos años en una plataforma de desarrollo para numerosas futbolistas internacionales antes de dar el salto al profesionalismo.
Allí encontró el contexto ideal para continuar su crecimiento.
Después de varias temporadas de adaptación, la campaña 2025 terminó por confirmar todo el potencial que se intuía en la guardameta costarricense.
La temporada que cambió su carrera:
Convertida en la portera titular de UCF, Génesis Pérez disputó los 21 encuentros oficiales del curso, completando los 1.890 minutos posibles sin ser sustituida, un dato que refleja la absoluta confianza depositada en ella por el cuerpo técnico.
Sus registros la situaron entre las mejores porteras de toda la NCAA.
Terminó la temporada con ocho porterías a cero, quinta mejor marca de la conferencia Big 12; realizó 90 intervenciones, tercer mejor registro del campeonato y una de las cincuenta mejores cifras del país; recibió únicamente 16 goles durante toda la campaña, firmando una media de 0,762 tantos encajados por encuentro, mientras que su porcentaje de paradas alcanzó un extraordinario 84,9 %, el segundo mejor de toda la Big 12 y el vigésimo de Estados Unidos.
Su rendimiento fue reconocido con la inclusión en el All-Big 12 Second Team y con dos distinciones como Big 12 Goalkeeper of the Week. Además, fue elegida en el prestigioso Top Drawer Soccer Team of the Week después de protagonizar una brillante actuación frente a Utah y Kansas State, donde acumuló doce intervenciones decisivas y dejó su portería imbatida en ambos compromisos.
Sin embargo, la actuación que terminó de colocar su nombre entre las mejores guardametas universitarias llegó durante el NCAA Tournament.
Ante Duke, Génesis firmó una exhibición con quince paradas, la segunda mejor marca registrada por una portera de UCF en un solo encuentro.
Su actuación sostuvo al equipo durante buena parte del partido y terminó de consolidar su reputación dentro del fútbol universitario estadounidense.
Un crecimiento avalado por la selección de Costa Rica:
Su progresión no solo se ha producido a nivel de clubes.
Antes incluso de aterrizar en Estados Unidos, Génesis Pérez ya era considerada una de las grandes promesas del fútbol costarricense.
Defendió la portería de Costa Rica en las Copas Mundiales Femeninas Sub-20 de la FIFA de 2022 y 2024 y formó parte de la convocatoria absoluta para el Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, acumulando una experiencia internacional poco habitual para una futbolista de apenas 22 años.
En conversación exclusiva con Just Soccer, la propia guardameta reconocía que la exigencia competitiva de la NCAA supuso un antes y un después en su carrera.
El trabajo diario, el nivel de los entrenamientos y la confianza recibida fueron, según explicó, elementos fundamentales para llegar preparada al fútbol profesional europeo.
Una portera adaptada al Fútbol Moderno:
Más allá de las estadísticas, el Atlético ha incorporado una guardameta cuyo perfil encaja plenamente en las exigencias actuales del juego.
Génesis destaca por su imponente presencia física, su velocidad de reacción y unos reflejos sobresalientes en acciones de corta distancia.
Es especialmente eficaz en los mano a mano y posee una notable capacidad para realizar segundas intervenciones tras un primer despeje.
En el juego aéreo transmite seguridad gracias a una correcta lectura de las trayectorias y a una personalidad que le permite dominar su área con autoridad.
A ello suma una comunicación constante con la línea defensiva y una madurez competitiva impropia de su edad.
Con balón también ofrece un perfil diferencial.
Se siente cómoda iniciando el juego desde atrás, combina con naturalidad el pase corto y el desplazamiento en largo y mantiene la serenidad incluso bajo presión.
Su lectura táctica le permite actuar como una portera adelantada cuando el equipo defiende lejos de su área, una característica cada vez más demandada en el fútbol de élite.
Presente y futuro bajo palos:
La incorporación de Génesis Pérez responde a una estrategia muy definida del Atlético de Madrid.
El club no solo cubre la vacante dejada por Patri Larqué, sino que incorpora a una futbolista con condiciones para competir desde el primer día y, al mismo tiempo, convertirse en una de las referencias de la portería rojiblanca durante los próximos años.
La competencia con Lola Gallardo elevará el nivel de una demarcación clave para el equipo y permitirá al cuerpo técnico contar con dos perfiles complementarios y de plenas garantías.
A sus 21 años, la internacional costarricense afronta el mayor desafío de su carrera.
El Centro Deportivo Alcalá de Henares será el punto de partida de una nueva etapa en la que intentará trasladar al fútbol europeo el crecimiento experimentado en Estados Unidos.
Si mantiene la progresión mostrada durante las últimas temporadas, el Atlético de Madrid puede haber encontrado mucho más que una suplente de garantías.
Puede haber incorporado a una de las porteras llamadas a marcar el futuro de la Liga F.
El combinado nacional sabía que su sueño europeo pasaba por ganar.
Por sumar tres puntos tras los que se escaparon en los últimos instantes del debut ante Suiza.
Y con el alma, el corazón y el hambre de caracteriza a este equipo, España salió a morder a Islandia desde el minuto uno.
Al tiempo que el calor apretaba sobre el Training Centre FFBH de la localidad de Zenica, Celia Segura y Ainoa Gómezlo hacían con el balón en los pies contra la portería defendida por Guðbjartsdóttir.
Las ocasiones las protagonizaban las jugadoras españolas con Alba Cerrato muy incisiva y animándose a probar portería también Adriana Folgado.
Los cambios de ritmo de Rosalía Domínguez generaban tentativas y agilizaban el juego de las de David Aznar.
Emma Moreno tampoco se lo pensó para lanzar un remate que se fue envenenando y que a punto estuvo de ver portería para abrir el marcador.
El rojo de la camiseta de España era omnipresente sobre el verde con las jugadoras multiplicando esfuerzos en el ataque hasta que por fin, Celia Segura, en el minuto 19, abrió la lata (1-0).
La asistencia de Alba Cerrato acabó en el fondo de la red en el debut goleador de Celia en este Europeo de Bosnia y Herzegovina.
Y apenas cuatro minutos más tarde era Rosalía la que perforaba por segunda vez la meta islandesa (2-0).
La esencia de España y su filosofía quedaron patentes en el trenzado de la jugada que protagonizó la centrocampista en su principio y en su final y que encarrilaba el partido.
Y de un gol a golazo (3-0). Emma Moreno construyó una gran jugada, desbordando y marchándose de dos jugadoras, para asistir a Rosalía en su segundo tanto en del día, un potente derechazo al palo largo, y tan sólo se habían disputado los primeros treinta minutos del choque.
La ventaja no hizo bajar los brazos a un combinado, el español, que seguía electrizante generando llegadas con peligro. Hasta el cuarto obra de Alba Cerrato (4-0) al límite del descanso.
En el minuto 43, la cordobesa, bota de oro en el Europeo sub-17 en 2024, firmaba su primer gol en este torneo, por el palo corto, escorado, ante la guardameta islandesa.
Con la renta favorable, David Aznar agitó la pizarra en el descanso dando entrada a Paula Redruello, Iris Ashley y Natalia Escot en sustitución de Ainoa Gómez, Alba Cerrato y Celia Segura respectivamente.
A pesar de tener el partido controlado y dominado, las jugadoras no cedieron terreno en el Training Centre.
La selección, vigente campeona, consciente de que los goles pueden ser un factor decisivo en las clasificaciones, siguió volcada en el ataque. Martina y Natalia se asociaron para forzar una buena respuesta de Guðbjartsdóttir que evitó el quinto en el 62′.
Un par de minutos después, Aznar volvió a tirar de banquillo con Lucía Rivas sustituyendo en el terreno de juego a Adriana Folgado.
El seleccionador se vio obligado a hacer un nuevo cambio tras una falta sobre Irune Dorado que dejó tocada a la centrocampista y en cuyo puesto entró, en el 71′, Elene Gurtubay.
Nada más salir al campo, la delantera gozó de una opción que no vio portería por muy poco. Desde la grada se escuchaban gritos de ánimo a España animando a su equipo que, a pesar de no anotar ningún gol más en la segunda parte, sumaba tres puntos muy importantes a la par que atesoraba las mejores sensaciones de cara al último escalón.
Esta contundente victoria permite seguir soñando con la defensa del título y pone sobre el tapiz la calidad futbolística de una generación que quiere continuar haciendo historia.
Para ello, la última y definitiva cita del grupo B, por una plaza en las semifinales, será el próximo sábado, 4 de Julio.
Será frente a Austria, actual líder y con dos puntos de ventaja sobre el combinado español.
La Nations Cup se presenta como mucho más que una nueva competición para la selección española de rugby XV.
Será una oportunidad para medir el crecimiento de los “Leones” y un paso clave dentro del proyecto que tiene como gran objetivo la clasificación y el mejor rendimiento posible en el Mundial de 2027.
El seleccionador nacional, Pablo Bouza, compareció este miércoles 1 de julio de forma telemática ante los medios para analizar el momento del equipo, explicar la planificación de la temporada y detallar las líneas maestras de un proyecto que ya tiene fijada su hoja de ruta hasta la cita mundialista.
Antes de entrar en materia, merece una mención el trabajo organizativo de la jefa de prensa, Helena Lanuza, cuya coordinación permitió el acceso de los medios a la comparecencia.
La exigencia como punto de partida:
Bouza comenzó analizando el último Rugby Europe Championship y explicó el sentido de unas declaraciones que despertaron interés tras el torneo.
“Jugando así no nos alcanza”, reiteró el seleccionador, dejando claro que no se trataba de una crítica a la calidad de sus jugadores, sino de una llamada a elevar el nivel competitivo del equipo.
Según explicó, el principal margen de mejora está en la capacidad para transformar el dominio territorial en puntos, especialmente dentro de la línea de 22 metros.
“Cuando uno entra a 22, hay que marcar”, afirmó, subrayando la necesidad de ser mucho más eficaces en los momentos decisivos de cada encuentro.
Bouza también señaló que el crecimiento físico del grupo, especialmente de los jugadores que compiten en La División de Honor, será uno de los factores determinantes para seguir reduciendo la distancia respecto a las grandes selecciones europeas.
Preparación de máximo nivel:
El técnico detalló la planificación realizada antes del compromiso frente a Escocia, preparada con dos meses de antelación.
El trabajo incluyó sesiones específicas de melé y maul frente a dos paquetes de delanteros simultáneamente, ejercicios de touche contra touche y simulaciones de partidos de quince minutos bajo arbitraje profesional.
El objetivo fue reproducir situaciones reales de alta intensidad para que los jugadores tomaran decisiones bajo condiciones similares a las de la competición internacional.
Una convocatoria con presente y futuro:
La lista para esta gira combina experiencia y proyección.
Entre las novedades destacan jugadores procedentes del Seven como Jeremy Trevithick y Jaime Manteca, cuya incorporación responde a una planificación consensuada entre ambos cuerpos técnicos.
“Es importante porque son jugadores que están destacando mucho y nos pueden aportar cosas pensando en el Mundial”, explicó Bouza.
Respecto a las ausencias de algunos internacionales que militan en el Top 14 francés y otras ligas profesionales, el seleccionador defendió que continúen realizando la pretemporada con sus clubes.
Considera que llegarán mejor preparados a las próximas ventanas internacionales si mantienen continuidad en estructuras de alto nivel durante toda la temporada.
Iberians y una planificación hasta 2027:
Bouza confirmó que la planificación deportiva está prácticamente definida hasta el Mundial de 2027.
Dentro de ese proyecto, Iberians seguirá desempeñando un papel fundamental como plataforma de preparación.
“Cuando mejor llegaron fue después de haber hecho la pretemporada con Iberians”, recordó el seleccionador, haciendo referencia a los encuentros disputados frente a Irlanda A, Inglaterra A y Fiji.
Al mismo tiempo, el cuerpo técnico continúa monitorizando el rendimiento de jugadores de la División de Honor para ampliar las opciones en puestos específicos, como el de apertura, ante la disponibilidad variable de algunos internacionales.
El reto de la Nations Cup:
En la última parte de la comparecencia, la redactora y Manager Sara De León preguntó al seleccionador cuál era el principal objetivo competitivo del equipo para esta Nations Cup.
La respuesta fue directa.
“El objetivo es tratar de competir los tres partidos igual y que el equipo esté y que podamos hacer lo que hicimos en los entrenamientos.”
Bouza insistió en que el éxito dependerá de trasladar al terreno de juego todo el trabajo desarrollado durante la preparación.
“Yo creo que el juego tanto en ataque como en defensa es tratar de lo que estamos haciendo durante la semana poder llevarlo al campo en los tres partidos.”
El seleccionador destacó además la importancia del encuentro frente a Canadá, un rival al que considera directo dentro del camino hacia la clasificación mundialista.
Un proyecto en construcción:
La Nations Cup será un examen exigente para medir el verdadero crecimiento de los “Leones”.
Más allá de los resultados, el objetivo pasa por consolidar un modelo de juego reconocible, competitivo y capaz de mantener un alto nivel durante los ochenta minutos.
España afronta esta nueva etapa con una planificación definida, un grupo cada vez más amplio y un mensaje claro desde el banquillo: competir con ambición, ejecutar el plan de juego con precisión y seguir construyendo un equipo preparado para llegar al Mundial de 2027 en las mejores condiciones posibles.